Fundación Rumbos - Accesibilidad

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Capítulo 7.Una Ciudad Accesible

A las 14.30 Darío baja apurado a hacer un trámite en el banco.

A las 14.50 se interrumpe el suministro eléctrico quedando las oficinas en penumbra y las P.C. con los textos en suspenso: quien no tomó el recaudo de salvar lo escrito, lo perdió. Desconectamos los equipos, ante el riesgo de que se dañen con un brusco pico de tensión. Por lo visto, el corte es general: hasta los semáforos dejaron de funcionar.

Estamos en el piso 10.

Son las 15. ¿Volvió Darío? No todavía. Sin embargo el trámite era muy breve. Imposible que tardara más de 15 minutos. Ernesto baja por la escalera y le pregunta al encargado si lo vio regresar. "No lo vi, y en los ascensores no hay nadie. Apenas se cortó la luz, pregunté ante cada pasadizo de ascensor si había alguien. Nadie contesta."

Pero le replicamos que de estar ahí no escucharía la pregunta, ya que Darío es sordo. El encargado nos mira perplejo. "Cómo lo podía saber, por su manera de hablar creía que era extranjero..."

Hay que sacarlo de allí cuanto antes. Seguro que está en el ascensor. El encargado, no muy convencido aún, busca ayuda para accionar manualmente el ascensor desde la terraza. Mientras tanto, pegamos el oído al pasadizo: se escuchan cada tanto unos golpecitos casi imperceptibles. ¿Son reales o es nuestra imaginación? Entre el pasadizo y la cabina se conforma una poderosa cámara de aislación acústica...

Son las 15.40. Sin aliento, el encargado llega al 10° piso y nos informa que en el ascensor no había nadie. ¡Pero no escuchamos que el ascensor de adelante se hubiera movido! El encargado se equivocó y accionó otro ascensor... Nos impacientamos y llamamos a Bomberos. Se les explica la situación. Responden: "díganle que vamos en unos minutos". ... ¡Pero no escucha! No sabe que estamos intentando sacarlo. No sabe que sabemos...

 

Finalmente, antes de que los bomberos lleguen, el encargado logra accionar el ascensor correcto hasta el piso 10. Y Darío sale del ascensor. Pálido, pero con una leve sonrisa: "sabía que se iban a dar cuenta...". Incomunicado, pasó dentro del ascensor a oscuras 1hora y 40 minutos.

 

Esta historia tuvo un final feliz. Sin embargo, las respuestas que aún predominan son las del encargado y los bomberos.

 

¿Qué hubiera pasado de no tener la certeza de que Darío volvería inmediatamente y no hubiésemos insistido? ¿Qué si al retornar el suministro eléctrico, este ascensor no hubiera funcionado y, siendo viernes, la reparación hubiera quedado postergada para el lunes? En este caso, el edificio cuenta con otros ascensores alternativos...

 

 

Recomendación: cuando el diseño de la cabina y las puertas del ascensor están construidos con elementos opacos y por lo tanto no permiten a personas con discapacidad auditiva la comunicación mediante lectura labial o lenguaje de señas, es importante prever medios de comunicación alternativos para enviar y recibir mensajes en situaciones de emergencia...y poder constatar que el pedido de auxilio ha llegado a destino. Respuestas técnicas tales como displays luminosos accionables desde la cabina y conectados a centrales externas mediante circuitos independientes, a la vez que resuelven un problema funcional, transmiten al conjunto de los usuarios y al personal una sensación de seguridad. Y el mensaje de tomar en cuenta la situación y necesidad del otro.


 


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